Trabajar con un coach de manera individual supone imprimir un aceleración máxima a tu desarrollo y al de tu empresa. Supone darte todas las probabilidades de lograr el éxito que buscas.
Sin duda sabes que lo más habitual en el mundo de la pyme es quedarse estancado, hipnotizado por el día a día y los fuegos que van surgiendo, hasta que finalmente la mayoría de las empresas son como barcos a la deriva, sin destino fijo. Y lo son, porque el empresario, es decir, quien está al mando, también está así: sin objetivos claros y desbordado por el día a día. Simplemente subsistiendo. Y esto es en el caso de no tener que cerrar tu empresa.
Si estás leyendo esto, supongo que esto no es lo que buscas. No piensas conformarte. Pero sin ayuda es muy difícil evitar caer en ello: nuestra formación, nuestras tendencias y costumbres, o el simple hecho de estar solo, sin nadie con quien contrastar lo que está pasando, todo esto conspira contra nuestro éxito.
El servicio que te ofrezco es más que coaching: cuentas con una persona que ya ha tenido empresas, que ha cometido todos los errores, pero que también ha logrado resolver el “puzle” de lo que supone hacer viable una empresa. Si decidieses hacer un MBA, obtendrías una información similar a parte de la que verás conmigo. Pero, en lugar de tener que estudiar tomos y tomos sobre marketing y estrategia, hacer casos prácticos, aprender contabilidad financiera y análisis de balances, aprender sobre las complejidades humanas para los recursos humanos y seguir decenas de cursos de liderazgo, el trabajo que haremos es como hacer un MBA a medida. A la medida de tu empresa y de tus necesidades.
Además, es posible hacer un MBA y luego no llegar a poner en práctica lo que aprendes. O no darte cuenta de cuándo toca hacer qué. Trabajando con un coach, te garantizarás de no desviarte mucho del camino, ni quedarte parado mucho tiempo.
El objetivo en el que en realidad puedo ayudarte es convertirte en empresario. Que todo lo que pienses, hagas y digas esté hecho desde la perspectiva de empresario. Y, sobre todo, que puedas ir despegándote de los límites que te pones.
Un guía de montaña
En la experiencia, trabajar con un coach es similar a subir una montaña difícil con un guía. No hace que la subida sea menos cansada: sí hace que logres subir, que no te despeñes, que si te despistas y pierdes el camino, puedas volver enseguida en lugar de estar años dando vueltas en círculo, que si tienes resistencias a ciertos momentos, aguante el tirón y tire de ti.
En resumen: supone poner el turbo a tu desarrollo como empresario y hacer que tu empresa avance hacia sus objetivos.
Para resolver el puzle de convertirse en empresario, normalmente no basta con buenas técnicas de coaching. Tampoco vale simplemente trabajar con un consultor que te diga lo que ya sabes que no está bien. Un pequeño empresario necesita más que un consultor, más que un coach, más que asesoramiento: el sistema XLNS coaching está pensado especialmente para el propietario de una pyme.
Por qué coaching:
Todos necesitamos una mirada externa sobre lo que hacemos, para ofrecernos una percepción más objetiva. En particular, el empresario está acostumbrado a tener iniciativa, a decir a los demás lo que deben hacer, a asumir responsabilidad. A veces le cuesta recibir opiniones. Necesita alguien que pueda ofrecerle una mirada externa sobre lo que hace. Un simple cambio de perspectiva sobre una situación, otra actitud en una negociación, puede suponerte miles de euros… a tu favor, o en tu contra.
En el resto de esta web puedes ver información sobre cómo trabajaremos, las herramientas que utilizaremos, los resultados que puedes esperar, qué piensan otros clientes y esto te puede ayudar sin duda. Pero el mejor paso que puedes dar es solicitar una sesión gratuita y comprobar lo que puede hacer por ti.